Para dar fin a esta investigación y casi ya también a la asignatura de proyecto integrado hago esta pequeña reflexión sobre el trabajo en cuestión:
Creo que ha sido muy interesante realizar esta investigación, que ha servido, por lo menos a mí, para conocer algunos sitios de mi ciudad, en este caso Úbeda y Baeza, de las que solo conocía algunas cosas, muy pocas, las justas, y sin saberlo, con este trabajo he conocido muchas más cosas sobre ellas, y que están AQUÍ EN JAÉN, que es lo importante que quiero resaltar, y que esta investigación me ha ayudado a comprobarlo, que tenemos en nuestra provincia cientos de maravillas que seguramente casi todos desconocemos.
Por ello animo a la gente desde aquí que visiten estos sitios, y que potencien la gran cultura de nuestra ciudad y de sus pueblos, que no hace falta irse muy lejos para ver cosas verdaderamente bonitas.
viernes, 16 de mayo de 2014
jueves, 15 de mayo de 2014
Valoración personal.
Llega el final de un pequeño proyecto que hemos podido llevar acabo durante el curso.
Es cierto que al principio ni me pareció nada interesante, pero a medida que iba buscando información de lugares de Jaén, que a lo mejor pasamos todos los días por la puerta pero nunca nos paramos a pensar en ellos, me he dado cuenta de que Jaén vale mucho gracias a que a lo largo de la historia han pasado diferentes culturas y cada una ha dejado una huella.
Creo que deberíamos interesarnos más por nuestra ciudad y hacer más propaganda de ella ahora que conocemos lugares nuevos e interesantes.
También es verdad que podríamos haber tratado un tema por trimestre para que así no se hiciese tan repetitivo, pero en general me ha gustado la idea.
Aquí os dejo un pequeño vídeo de la provincia de Jaén.
Es cierto que al principio ni me pareció nada interesante, pero a medida que iba buscando información de lugares de Jaén, que a lo mejor pasamos todos los días por la puerta pero nunca nos paramos a pensar en ellos, me he dado cuenta de que Jaén vale mucho gracias a que a lo largo de la historia han pasado diferentes culturas y cada una ha dejado una huella.
Creo que deberíamos interesarnos más por nuestra ciudad y hacer más propaganda de ella ahora que conocemos lugares nuevos e interesantes.
También es verdad que podríamos haber tratado un tema por trimestre para que así no se hiciese tan repetitivo, pero en general me ha gustado la idea.
Aquí os dejo un pequeño vídeo de la provincia de Jaén.
jueves, 8 de mayo de 2014
Valoración personal
Esta manera de trabajar la asignatura es una forma muy interesante y además actualizada, sigue una dinámica constante sin altibajos.
Pienso que con el tema de las tres religiones en Jaén, hemos aprendido algo más de cultura pero también es cierto que no ha terminado de concencer, no es un mal tema pero hay otros temas que se trabajarían con más interés y se realizaría mejor este proyecto, un tema de la actualidad que nos atraiga para volcarnos.
En conclusión, esta asignatura sirve para obtener cultura e investigar sobre temas que ofrecen interés general, y con temas más actualizados funcionaría mejor.
Valoración personal
En mi opinión el modo de trabajo, a través de un blog, es muy novedoso pero la temática elegida no ha terminado de motivar a los integrantes del grupo.
Hemos conocido monumentos de Jaén y provincia que o no conociamos su historia, o incluso ni que existían, o lo conociamos muy poco.
Espero que para el año que viene se hagan algún pequeño cambio y se optimice el desarrollo de la asignatura
domingo, 23 de marzo de 2014
Muralla de Úbeda y Taifa de Baeza
LA MURALLA DE ÚBEDA
La Muralla de Úbeda es una cerca militar, principalmente del siglo X, que rodea el casco antiguo de la ciudad de Úbeda, provincia de Jaén y declarada Monumento Nacional.
Historia
Propia de la importancia estratégico-defensiva que adquirió la ciudad jiennense, su amurallamiento fue impresionante -como aún hoy podemos apreciar-. De él afirmaba Argote de Molina en su «Nobleza del Andalucía», publicada en 1586: «Es la Ciudad de Úbeda cercada de muralla muy fuerte y hermosamente torreada que le da mucha majestad y ornato». Cuarenta y cuatro años más tarde (1630), otro historiador, Pedro Méndez de Silva, cita a Úbeda en su célebre «Población de España», en los siguientes términos: «Con fuertes y torreados muros, hermoseada de vistoso alcázar se descubre en un cerro la ciudad de Úbeda».
La primera vez que se menciona la cerca de Úbeda en fuentes documentales fue con motivo de la batalla de Navas de Tolosa. Cuando los moradores de Baeza ante la cercanía de los ejércitos cristianos se refugian en la mezquita de Úbeda al amparo de sus murallas. Fuera de las murallas, la ciudad se extendía a través de "la jerquía", análogamente a como en Córdoba conocen la ciudad baja o axerquía.
Sus muros estaban siempre hermosamente almenados y desde ellos, los heraldos y vigías proclamaban a toque de timbales y clarines los acontecimientos más notables. Cada puerta y torre estaba amparada por un caballero y su noble estirpe.
Ya en 1700, los huecos entre las torres comienzan a ser ocupados por casas, aprisionando la muralla y dejándola a merced de los vecinos de ésas casas, quienes para hacerlas más espaciosas, clandestinamente la hacen desaparecer.
A partir de 1821, la muralla empieza a ser totalmente abandonada, y se empiezan a enajenar sus terrenos para aliviar las penurias del Concejo. Año tras año, con indiferencia se van arrancando piedras a la muralla. En 1876 se derribó la celebérrima Puerta de Toledo.
Descripción
Rodeaba a la ciudad-acrópolis. Se conformaba con dos recientos. El primer recinto amurallado se limitaría al Cerro del Alcázar, en una segundo momento se fortificarían los arrabales surgidos en torno a este primer núcleo. Aún se conserva en gran parte éste segundo anillo defensivo, incluyendo algunas de sus antiguas puertas y bastantes torres. En total contaba con 9 puertas (13 si sumamos las del Alcázar):
La más importante con diferencia, por su monumentalidad y significancia era la desaparecida Puerta de Toledo, frente a la que se abrió el mercado, y bajo la cual el Emperador Carlos juró los fueros ubetenses. Fue demolida incomprensiblemente a comienzos del XIX.
Las tres puertas principales que se conservan son:
Aún, se pueden ver otras puertas, como la de la Corredera, o el Portillo del Santo Cristo, que son reconstrucciones aproximadas. Recientemente, la demolición de varias casas apoyadas en la muralla, ha sacado a la luz en la cuesta Carvajal una parte de la puerta que daba acceso al barrio judío, los restos de la Puerta del Baño, con base de su torre del mismo nombre.
Otras puertas importantes y desaparecidas eran la Puerta de Jaén, Puerta de Calancha y la Puerta de Sabiote.
En cuanto a las torres, hay que destacar la de las torre de las Arcas, en la Corredera, torre albarrana de forma octogonal, y la Torre del Reloj, en la Plaza de Andalucía, con un bello templete superior de estilo Renacimiento, que contiene el cuerpo de las campanas. Su gigantesca campana de bronce, es la más antigua de la ciudad, de 1574 data, y pesa 123 arrobas y 14 libras, o sea, 1.422 kilos. Tocar a fiesta con tal noble campana, fue siempre un signo de distinción.
Con posterioridad, cada nuevo barrio o arrabal, se fue amurallando, abriendo nuevas puertas y postigos anexos a la cerca principal.
La parte sur de la muralla, constituye en gran parte un bello paseo, pues desde ella se contempla las nevadas alturas de Sierra Mágina y la Sierra de Cazorla, además del típico paisaje del mar de olivos, alineados sobre la infinidad de pequeñas colinas del amplio valle del Guadalquivir.
Recinto del alcázar
La muralla interior o del alcázar, corría entre la puerta del Baño, por el arroyo de Santa María, hasta al Plaza de Santa María, y desde aquí partía de oeste a este por la calle alta del Salvador hasta la Torre de Tierra, - junto a la Puerta de Bahud - aún queda en pie la parte baja del muro que entroncaba con aquella puerta
Por la parte S. no tenía puerta alguna que la uniera directamente con extramuros porque la alcazaba se encontraba en una gran altitud y el terreno al pie de la muralla era cortado a pico, haciéndola inexpugnable y por lo tanto sin salida.
La puerta principal daba a la calle Baja del Salvador. Existía un postigo o puerta secundaria que enlazaba directamente la mezquita con la ciudad. Todavía se conserva - es la actual puerta de entrada desde el claustro al despacho parroquial. Se trataba más tarde del único acceso de los habitantes de Úbeda a la Iglesia Mayor.


TAIFA DE BAEZA
La Taifa de Baeza fue un reino musulmán que surgió en al-Ándalus después la derrota de los almohades a manos de los ejércitos cristianos en la batalla de las Navas de Tolosa, librada en 1212. El reino taifa de Baeza formó parte cronológicamente de los terceros reinos de taifas. Su único rey fue al-Bayyasi, quien fue ejecutado por traición por los almohades en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río en 1226.
Historia
Este reino taifa, que comprendía un territorio situado entre las actuales provincias de Jaén y Córdoba, se mantuvo entre los años 1224 y 1226. Su único emir fue Abd Allah Ibn Muhammad Al-Bayyasi (el Baezano), quien fue vasallo de Fernando III el Santo, rey de Castilla y León, a quien apoyó en diversas campañas contra otros reyes musulmanes.
En 1225 el rey de Baeza entregó a Fernando III el Santo, entre otros, los castillos de Jaén, Andújar y Martos, aunque algunos autores sostienen que dicha entrega fue realizada en otro momento, encomendando a continuación el rey la tenencia, cuyas rentas ascendían a 50.000 maravedíes alfonsíes, de las fortalezas de Andújar y Martos a Álvaro Pérez de Castro "el Castellano", al tiempo que en la zona se asentaban tropas de las Órdenes de Santiago y Calatrava pasando a convertirse la localidad de Martos en el centro del dispositivo cristiano de defensa en la zona.
Desde el momento en que tomó posesión de la tenencia de ambas fortalezas, Álvaro Pérez de Castro "el Castellano" comenzó a realizar incursiones de devastación y saqueo en las tierras que rodeaban sus castillos y que permanecían leales al gobernador almohade de Sevilla, quien reunió un ejército con tropas reclutadas en Córdoba, Sevilla, Jerez de la Frontera y Tejada, y que fue derrotado por Álvaro Pérez de Castro en una batalla campal en la que ocasionó graves pérdidas a los almohades, lo que ocasionó que la mayoría de las villas situadas entre Sevilla y Córdoba, a fin de evitar los ataques cristianos, reconociesen al rey de Baeza como a su señor, pues era aliado del rey de Castilla.
Poco después de su victoria los musulmanes sitiaron y tomaron el castillo de Garcíez, en el que se hallaba un caballero llamado Martín Gordillo, a pesar de que Álvaro Pérez de Castro acudió en su socorro. Pero no llegó a tiempo de impedir que fuera tomada por los almohades, lo que provocó que Fernando III el Santo, acompañado por varios magnates y prelados se dirigiese hacia Andújar, lo que sorprendió a Álvaro Pérez de Castro, que se hallaba en la ciudad de Córdoba en compañía del rey de Baeza. Una vez reunidos el rey de Baeza y Fernando III en Andújar, acordaron que el de Baeza entregaría al soberano castellano otros tres castillos, y que hasta que le fuesen entregados el castillo de Baeza sería ocupado por tropas castellanas, instalándose en él a continuación los Maestres de las Órdenes de Santiago y de Calatrava, y mientras tanto Fernando III sitiaba la localidad de Capilla, situada en la actual provincia de Badajoz, al tiempo que, en el mes de julio de 1226, el rey de Baeza, conocido como "el Baezano", era ejecutado por traición por los almohades en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río.
La ejecución del rey de Baeza provocó que el gobernador de Jaén atacase la guarnición cristiana que se hallaba en el Alcázar de Baeza, la cuál resistió en el interior del alcázar, a pesar de que los musulmanes dominaban el resto de la ciudad. A pesar de ello, el gobernador de Jaén, temeroso de que acudiesen a la zona refuerzos cristianos, abandonó la ciudad sin haber sitiado el alcázar, provocando con ello que la población musulmana de las localidades de Baeza, Martos y Andújar, entre otras, abandonasen sus ciudades a finales de 1226, quedando desocupada Baeza de musulmanes en el segundo semestre de ese año. En 1227 Fernando III el Santo nombró a Lope Díaz de Haro tenente de Baeza, los primeros pobladores cristianos comenzaron a llegar a las localidades de Baeza, Andújar y Martos, al tiempo que en ésta última la tenencia de Álvaro Pérez de Castro se vio reforzada por la presencia de Tello Alfonso de Meneses, hijo de Alfonso Téllez de Meneses y sobrino de Tello Téllez de Meneses, obispo de Palencia.
La Muralla de Úbeda es una cerca militar, principalmente del siglo X, que rodea el casco antiguo de la ciudad de Úbeda, provincia de Jaén y declarada Monumento Nacional.
Historia
Propia de la importancia estratégico-defensiva que adquirió la ciudad jiennense, su amurallamiento fue impresionante -como aún hoy podemos apreciar-. De él afirmaba Argote de Molina en su «Nobleza del Andalucía», publicada en 1586: «Es la Ciudad de Úbeda cercada de muralla muy fuerte y hermosamente torreada que le da mucha majestad y ornato». Cuarenta y cuatro años más tarde (1630), otro historiador, Pedro Méndez de Silva, cita a Úbeda en su célebre «Población de España», en los siguientes términos: «Con fuertes y torreados muros, hermoseada de vistoso alcázar se descubre en un cerro la ciudad de Úbeda».
La primera vez que se menciona la cerca de Úbeda en fuentes documentales fue con motivo de la batalla de Navas de Tolosa. Cuando los moradores de Baeza ante la cercanía de los ejércitos cristianos se refugian en la mezquita de Úbeda al amparo de sus murallas. Fuera de las murallas, la ciudad se extendía a través de "la jerquía", análogamente a como en Córdoba conocen la ciudad baja o axerquía.
Sus muros estaban siempre hermosamente almenados y desde ellos, los heraldos y vigías proclamaban a toque de timbales y clarines los acontecimientos más notables. Cada puerta y torre estaba amparada por un caballero y su noble estirpe.
Ya en 1700, los huecos entre las torres comienzan a ser ocupados por casas, aprisionando la muralla y dejándola a merced de los vecinos de ésas casas, quienes para hacerlas más espaciosas, clandestinamente la hacen desaparecer.
A partir de 1821, la muralla empieza a ser totalmente abandonada, y se empiezan a enajenar sus terrenos para aliviar las penurias del Concejo. Año tras año, con indiferencia se van arrancando piedras a la muralla. En 1876 se derribó la celebérrima Puerta de Toledo.
Descripción
Rodeaba a la ciudad-acrópolis. Se conformaba con dos recientos. El primer recinto amurallado se limitaría al Cerro del Alcázar, en una segundo momento se fortificarían los arrabales surgidos en torno a este primer núcleo. Aún se conserva en gran parte éste segundo anillo defensivo, incluyendo algunas de sus antiguas puertas y bastantes torres. En total contaba con 9 puertas (13 si sumamos las del Alcázar):
La más importante con diferencia, por su monumentalidad y significancia era la desaparecida Puerta de Toledo, frente a la que se abrió el mercado, y bajo la cual el Emperador Carlos juró los fueros ubetenses. Fue demolida incomprensiblemente a comienzos del XIX.
Las tres puertas principales que se conservan son:
- La Puerta del Losal, o de Valencia, es mudéjar, se compone de un doble arco de herradura apuntado y un arco exterior de medio punto, sustentado por columnas octogonales. Su estilo mudéjar es un buen ejemplo de las técnicas musulmanas que se continuaron utilizando tras la reconquista.
- La Puerta de Granada, se enmarca en arco de medio punto y sigue la misma línea de muralla. Daba acceso al antiguo Camino Real de Granada. Junto a ella, se hallaba el majestuoso Arco de San Lorenzo, demolido en 1856. También se encuentra un pilar abrevadero desde época inmemorial. En los alrededores, se encuentran restos de las curtidurías de la época islámica, la llamada "Plaza de las Tenerías" y, por detrás, restos de la Barbacana. La tradición dice que por esta puerta se dirigió la reina Isabel la Católica a la conquista de Baza. Asimismo, se afirma que el que sea capaz, delante de la puerta, sólo ayudado de la boca de comer una Granada sin dejar caer un solo grano, hallará un tesoro a sus pies.
- La Puerta de Santa Lucía o puerta mudéjar de Quesada: ha sido reconstruida pero conserva el arranque de los arcos originales y de la cimentación. Da acceso al barrio árabe y alfarero de San Millán y marca el inicio de la Redonda de Miradores, notable mirador a los campos que rodean la ciudad. Por su cercanía, se presume la sustituta de la que podía ser la llamada ''Puerta de Ibiut'', cercana a la mítica torre de Ibiut, origen mítico de la propia Úbeda, así como con el llamado en algunos escritos como "Arco de Viuz", o también Puerta de Bahud o Abehud.
Aún, se pueden ver otras puertas, como la de la Corredera, o el Portillo del Santo Cristo, que son reconstrucciones aproximadas. Recientemente, la demolición de varias casas apoyadas en la muralla, ha sacado a la luz en la cuesta Carvajal una parte de la puerta que daba acceso al barrio judío, los restos de la Puerta del Baño, con base de su torre del mismo nombre.
Otras puertas importantes y desaparecidas eran la Puerta de Jaén, Puerta de Calancha y la Puerta de Sabiote.
En cuanto a las torres, hay que destacar la de las torre de las Arcas, en la Corredera, torre albarrana de forma octogonal, y la Torre del Reloj, en la Plaza de Andalucía, con un bello templete superior de estilo Renacimiento, que contiene el cuerpo de las campanas. Su gigantesca campana de bronce, es la más antigua de la ciudad, de 1574 data, y pesa 123 arrobas y 14 libras, o sea, 1.422 kilos. Tocar a fiesta con tal noble campana, fue siempre un signo de distinción.
Con posterioridad, cada nuevo barrio o arrabal, se fue amurallando, abriendo nuevas puertas y postigos anexos a la cerca principal.
La parte sur de la muralla, constituye en gran parte un bello paseo, pues desde ella se contempla las nevadas alturas de Sierra Mágina y la Sierra de Cazorla, además del típico paisaje del mar de olivos, alineados sobre la infinidad de pequeñas colinas del amplio valle del Guadalquivir.
Recinto del alcázar
La muralla interior o del alcázar, corría entre la puerta del Baño, por el arroyo de Santa María, hasta al Plaza de Santa María, y desde aquí partía de oeste a este por la calle alta del Salvador hasta la Torre de Tierra, - junto a la Puerta de Bahud - aún queda en pie la parte baja del muro que entroncaba con aquella puerta
Por la parte S. no tenía puerta alguna que la uniera directamente con extramuros porque la alcazaba se encontraba en una gran altitud y el terreno al pie de la muralla era cortado a pico, haciéndola inexpugnable y por lo tanto sin salida.
La puerta principal daba a la calle Baja del Salvador. Existía un postigo o puerta secundaria que enlazaba directamente la mezquita con la ciudad. Todavía se conserva - es la actual puerta de entrada desde el claustro al despacho parroquial. Se trataba más tarde del único acceso de los habitantes de Úbeda a la Iglesia Mayor.


TAIFA DE BAEZA
La Taifa de Baeza fue un reino musulmán que surgió en al-Ándalus después la derrota de los almohades a manos de los ejércitos cristianos en la batalla de las Navas de Tolosa, librada en 1212. El reino taifa de Baeza formó parte cronológicamente de los terceros reinos de taifas. Su único rey fue al-Bayyasi, quien fue ejecutado por traición por los almohades en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río en 1226.Historia
Este reino taifa, que comprendía un territorio situado entre las actuales provincias de Jaén y Córdoba, se mantuvo entre los años 1224 y 1226. Su único emir fue Abd Allah Ibn Muhammad Al-Bayyasi (el Baezano), quien fue vasallo de Fernando III el Santo, rey de Castilla y León, a quien apoyó en diversas campañas contra otros reyes musulmanes.
En 1225 el rey de Baeza entregó a Fernando III el Santo, entre otros, los castillos de Jaén, Andújar y Martos, aunque algunos autores sostienen que dicha entrega fue realizada en otro momento, encomendando a continuación el rey la tenencia, cuyas rentas ascendían a 50.000 maravedíes alfonsíes, de las fortalezas de Andújar y Martos a Álvaro Pérez de Castro "el Castellano", al tiempo que en la zona se asentaban tropas de las Órdenes de Santiago y Calatrava pasando a convertirse la localidad de Martos en el centro del dispositivo cristiano de defensa en la zona.
Desde el momento en que tomó posesión de la tenencia de ambas fortalezas, Álvaro Pérez de Castro "el Castellano" comenzó a realizar incursiones de devastación y saqueo en las tierras que rodeaban sus castillos y que permanecían leales al gobernador almohade de Sevilla, quien reunió un ejército con tropas reclutadas en Córdoba, Sevilla, Jerez de la Frontera y Tejada, y que fue derrotado por Álvaro Pérez de Castro en una batalla campal en la que ocasionó graves pérdidas a los almohades, lo que ocasionó que la mayoría de las villas situadas entre Sevilla y Córdoba, a fin de evitar los ataques cristianos, reconociesen al rey de Baeza como a su señor, pues era aliado del rey de Castilla.
Poco después de su victoria los musulmanes sitiaron y tomaron el castillo de Garcíez, en el que se hallaba un caballero llamado Martín Gordillo, a pesar de que Álvaro Pérez de Castro acudió en su socorro. Pero no llegó a tiempo de impedir que fuera tomada por los almohades, lo que provocó que Fernando III el Santo, acompañado por varios magnates y prelados se dirigiese hacia Andújar, lo que sorprendió a Álvaro Pérez de Castro, que se hallaba en la ciudad de Córdoba en compañía del rey de Baeza. Una vez reunidos el rey de Baeza y Fernando III en Andújar, acordaron que el de Baeza entregaría al soberano castellano otros tres castillos, y que hasta que le fuesen entregados el castillo de Baeza sería ocupado por tropas castellanas, instalándose en él a continuación los Maestres de las Órdenes de Santiago y de Calatrava, y mientras tanto Fernando III sitiaba la localidad de Capilla, situada en la actual provincia de Badajoz, al tiempo que, en el mes de julio de 1226, el rey de Baeza, conocido como "el Baezano", era ejecutado por traición por los almohades en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río.
La ejecución del rey de Baeza provocó que el gobernador de Jaén atacase la guarnición cristiana que se hallaba en el Alcázar de Baeza, la cuál resistió en el interior del alcázar, a pesar de que los musulmanes dominaban el resto de la ciudad. A pesar de ello, el gobernador de Jaén, temeroso de que acudiesen a la zona refuerzos cristianos, abandonó la ciudad sin haber sitiado el alcázar, provocando con ello que la población musulmana de las localidades de Baeza, Martos y Andújar, entre otras, abandonasen sus ciudades a finales de 1226, quedando desocupada Baeza de musulmanes en el segundo semestre de ese año. En 1227 Fernando III el Santo nombró a Lope Díaz de Haro tenente de Baeza, los primeros pobladores cristianos comenzaron a llegar a las localidades de Baeza, Andújar y Martos, al tiempo que en ésta última la tenencia de Álvaro Pérez de Castro se vio reforzada por la presencia de Tello Alfonso de Meneses, hijo de Alfonso Téllez de Meneses y sobrino de Tello Téllez de Meneses, obispo de Palencia.
Puerta de Jaén y arco de Villalar. Baeza.
jueves, 20 de marzo de 2014
Sinagoga del agua
Sinagoga del agua- Úbeda.
No hay que olvidar que no solo en Jaén capital podemos encontrar restos de otras religiones que nos hacen ver, que tanto el judaísmo como el islamismo como el cristianismo han convivido en un tiempo de paz.
En Úbeda he encontrado que existe una Sinagoga llamada la Sinagoga del agua.
Descubierta por casualidad durante unas obras inmobiliarias, su recuperación comienza en el año 2007 y concluye en el 2010, fecha en la que se abre al público. Según los primeros estudios, se piensa que es una sinagoga judía anterior al siglo XIV.
Visitar la Sinagoga del Agua es conocer de primera mano cómo vivían las comunidades judías que estaban asentadas en Úbeda, ya que está ambientada con mobiliario y decoración propios de la cultura sefardita.
Ubicada en pleno casco antiguo –aunque no en una zona hebrea–, la Sinagoga está compuesta por seis salas, donde destaca el Mikveh o espacio dedicado a los baños rituales de purificación y siete pozos conectados entre sí. Asimismo, se exhiben pinturas, cerámicas, documentos y elementos arquitectónicos y decorativos del edificio.
No sólo podrás apreciar la cultura judía, sino que también la hispano-árabe y la cristina, ya que este lugar fue ocupado también por la Inquisición.
En su cota más profunda, en un espacio abovedado a muchos metros bajo el nivel de la calle, donde está la sala de baño o mikvéh para las purificaciones de la tradición judía, a eso de las nueve y media de la mañana los rayos del sol penetran por un ventanuco superior, formando un haz de luz que casi se puede palpar y que, poco a poco, llega a tocar el agua del pequeño estanque.

Basílica de San Ildefonso
La Basílica-Santuario de Nuestra Señora de la Capilla y Sacra Iglesia Parroquial de San Ildefonso es un templo cristiano católico de Jaén, erigido en 1248 en el Arrabal de San Ildefonso y situado en la plaza homónima, que se halla presidida por una escultura dedicada a la Inmaculada Concepción de María, labrada en piedra por Amadeo Ruiz Olmos con motivo de la remodelación de la plaza en 1957. A raíz del "Descenso de la Virgen" en 1430, este templo adquirió una gran importancia y se convirtió en santuario y, posteriormente, en básilica menor, de la patrona de la ciudad.
En esta iglesia se hallan sepultados los restos del ilustrísimo arquitecto y cantero Andres de Vandelvira, mentor de las catedrales de Jaén y Baeza, fallecido en 1575.
Capilla
Con la edificación, en un antiguo arrabal extramuros de la ciudad árabe, del barrio de San Ildefonso, se construye una pequeña capilla en el corazón del nuevo barrio. Su primer dato histórico es de 1248, época de la que datan sus muros más antiguos, norte y este. Se estima que se fundó como parroquia en el siglo XIV, constando como tal en 1400, era una parroquia pobre de grandes dimensiones, aunque más reducidas que el templo actual, puesto que carecía de las naves laterales, de la portada principal y de la nave del descenso, tras el tabernáculo.
Santuario
Tras el descenso de la Virgen a la ciudad en 1430, la pequeña capilla adquiere gran importancia, convirtiéndose en el Santuario donde se rinde culto a la Virgen, con la advocación de Capilla. Desde este momento la pequeña capilla se convierte en un gran templo, con el empaque de una catedral.
Basílica
El 9 de junio de 2010 fue declarada Basílica menor por el Papa Benedicto XVI, celebrándose el día 14 de noviembre una misa de acción de gracias presidida por Antonio Cardenal Cañizares Llovera, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos,2 esta celebración concluía el proceso iniciado en 2008,3 siendo párroco el Ilmo. Mons. D. Manuel Bueno Ortega.
Exterior
El exterior recuerda a una fortaleza, debido a la presencia de varios contrafuertes semicirculares, en forma de torreón, situados en el muro norte. Presenta dos torres a ambos lados de la fachada principal. La izquierda, actual campanario, es de cuatro cuerpos y está coronada con cúpula. La derecha, de menor tamaño, cuyo cuerpo de campanas de sección octogonal arranca directamente del plano de la fachada.
Torre
La torre-campanario de la basílica se compone de cuatro cuerpos, separados entre si por cornisas salientes. El primer cuerpo es de planta cuadrada, construido entre 1584 y 1585, en él se encuentra el escudo del obispo Francisco Sarmiento de Mendoza. El segundo cuerpo presenta dos ventanas superpuestas en cada fachada. Fue finalizado en 1600, lleva el escudo del obispo Bernardo de Sandoval y Rojas, realizado por Cristóbal Téllez quien lo talló en piedra con embutidos de mármol rosado.
El tercer cuerpo se construyó entre 1608 y 1610, presenta planta octogonal, con pináculos en las esquinas, y en él se encuentran las campanas. Lleva el escudo del obispo Sancho Dávila Toledo, el reloj que se encuentra en este cuerpo fue instalado en torno a 1620 por el relojero Diego Morante. Este tercer cuerpo estaba rematado por un chapitel gótico, hoy desaparecido, que fue construido por Sebastián de Solís en 1624.4 Este fue sustituido en la reforma de la torre de finales del siglo XVIII. El cuarto cuerpo, octogonal al igual que el tercero, es una cúpula en el que aparece el escudo del obispo Fernando Andrade Castro, por lo que se construyó algunos años después que el tercero.
Portadas
El actual templo presenta tres portadas de distintas épocas y, por tanto, de diferentes estilos que van desde gótico hasta el neoclásico.
- Portada principal
Construida en el siglo XVIII, es de estilo neoclásico, proyectada por Ventura Rodríguez y realizada por Francisco Calvo. Está formada por cuatro columnas de orden compuesto adosadas que sostienen una cornisa en el que apoya un frontón triangular. Detrás de él y sobre el muro de fachada está colocado un pedestal con la figura de San Ildefonso, con dos flameros a cada lado.
- Portada lateral
Es una formidable portada renacentista de Andrés de Vandelvira, construida en el siglo XVI por orden del obispo Pedro Cardenal Pacheco Ladrón de Guevara. Sobre el arco de medio punto hay alegorías paganas de la abundancia y sobre ellas un relieve con la imposición de la casulla a San Ildefonso, flanqueado por columnas corintias que sostienen un triángulo con el Padre Eterno en el centro. En los laterales se encuentran los escudos del obispo Pacheco que mandó levantar la Iglesia.
- Portada primitiva
Se encuentra en la parte trasera de la actual iglesia. Es de estilo una del gótico isabelino, construida en los tiempos del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce. Ha sido restaurada con un mosaico de Santiago Pedrós, que cierra la primitiva puerta del templo.
La Catedral de Baeza.
Historia y arquitectura.
La Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza (Jaén, España) se erige, según tradición histórica, en
el solar de la antigua mezquita mayor o aljama de
la ciudad, consagrada en el año 1147 para
el culto cristiano por mandado del rey Alfonso
VII bajo la advocación de San
Isidoro. De nuevo mezquita
poco tiempo después, no será hasta que el rey Fernando III reconquiste
definitivamente la ciudad en 1227, cuando el edificio sea definitivamente
consagrado como templo cristiano con el título de La
Natividad de Nuestra Señora.
Entre las catedrales andaluzas donde aún se celebra el culto católico es la de
más larga trayectoria histórica. Desde 1931 está catalogada como Bien de Interés Cultural con
la calificación de monumento.
Forma parte del conjunto monumental renacentista de Baeza, que junto con el de Úbeda, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por
la Unesco en 2003.1
·
El
elemento constructivo más antiguo del edificio es el cuerpo inferior de la torre-alminar;
de la misma época se conservan también en la torre tres arcos islámicos. Estos
elementos se pueden fechar en torno al siglo XI, por su similitud
con otros edificios contemporáneos y por ser éste un siglo de pacificación en
Andalucía, y por tanto el único período en que se pudieron acometer obras de
esta envergadura.
·
Hacia
fines del siglo XIV,
bajo el pontificado del obispo Rodrigo Fernández de Narváez, se levanta
un nuevo cuerpo sobre el descrito más arriba, según consta en inscripción
adosada a la cara norte de la torre. Al mismo período gótico deben de
pertenecer las arcadas del claustro y las capillas mudéjares del mismo, que según tradición se
encuentra emplazado en el lugar donde se hallaba el patio de la mezquita.
·
En 1529 comienza la edificación de una nueva
catedral plateresca de tres naves y bóvedas de crucería,
que acabó desplomándose en el año 1567. Durante esos años, y
bajo la dirección de Ginés Martín de Aranda, se
reedifica la torre (1545)
y se construye la capilla de San Miguel (1560).
·
Finalmente, se dispone su reconstrucción, quedando
el diseño del nuevo templo bajo la dirección de Andrés de Vandelvira, el más prestigioso
arquitecto renacentista de la comarca. De este modo irrumpe en el edificio el
nuevo estilo arquitectónico, que no obstante respeta los antiguos pilares y
bóvedas góticas de la cabecera que, junto al muro axial, no se habían
desplomado.
·
A
la muerte de Vandelvira (1575)
le sucede en la dirección de las obras Cristóbal Pérez, y desde 1584 el jesuita Juan Bautista Villalpando, culminándose
finalmente la construcción del templo en 1593 bajo la dirección de Alfonso Barba.
·
En 1714 se concluyó su custodia procesional, una
de las más destacadas de España y la principal pieza de orfebrería del patrimonio catedralicio.
·
El
cuerpo renacentista original de la torre se derrumbó en el S. XIX. Sus restos fueron
demolidos y un chapitel de pizarra vino a cubrir el volumen inferior de
construcción islámica. La actual fábrica renacentista
de la torre fue edificada de nuevo hacia 1960.

·
La portada de
la fachada norte es de 1587, diseñada por el
jesuita Jerónimo del Prado. Consta de dos cuerpos:
en el inferior flanquean la puerta pilastras pareadas de orden corintio
separadas por sendas hornacinas; el superior, de trazado similar, dispone en su
centro un relieve monumental con la escena de la Natividad de la Virgen.
·
La fachada oeste cuenta
con una pequeña puerta gótico-mudéjar llamada de
la luna o de san Pedro
Pascual, por haber sido enterrados los restos mortales de este santo
obispo sobre ella, como certifica la lauda sepulcral que marca el lugar de enterramiento en
el muro. Bajo dicha lauda se abre un gran rosetón gótico-mudéjar.
·
En
la fachada sur se
encuentra una elaborada portada gótica de arco carpanel y clave pinjante, llamada del Perdón y que da acceso directo al claustro catedralicio.
El templo tiene tres naves. Su fábrica renacentista está
cubierta con bóvedas vaídas decoradas
con relieves de yeserías; mientras que son de tracería gótica las bóvedas de los dos tramos de la
cabecera que sobrevivieron al derrumbe de 1567. Los pilares de estos tramos
cuentan con columnas adosadas de capiteles platerescos con motivos grutescos, rematadas encimacios decorados con cartelas.
Los pilares
orientales del crucero renacentista, que unen esta estructura
a una bóveda de crucería, sostienen un entablamento clásico cuyo friso se decora concariátides.
El mismo cumple la función de salvar la diferencia de altura entre la menor
flecha de los arcos de medio punto renacentistas y la mayor de los arcos
ojivales de la cara
opuesta.
La gran bóveda vaída
que cubre el crucero comprende un abovedamiento en semiesfera rebajada, decorado con
relieves italianizantes en tondos; mientras que las
pechinas que lo sostienen despliegan, bajo la misma influencia estética,
relieves de los cuatro evangelistas. A la vez, entre las
pechinas este y oeste encontramos sendos tondos con las imágenes respectivas de san Francisco de Asís y de la Virgen madre en la versión
usada como sello por el cabildo catedral baezano.
Pese a la sucesión de
distintos maestros en su construcción, la catedral es una pieza espléndida que
guarda el sello inconfundible de Vandelvira, y en la que se advierten acentos e
influencias de Diego de
Siloé en ciertas
decoraciones. Del propio Vandelvira es:
·
La Capilla Dorada, construida a
los pies del templo y en el lado de la epístola; fundada con anterioridad al
hundimiento de 1567 por el deán de la catedral de
Lima Pedro Muñiz de Molina, su planta se divide
en dos tramos cubriéndose con bóveda cupuliforme el de la cabecera y con otra
de medio cañón encasetonada el de los pies.
·
También
parece deberse a Andrés de Vandelvira la Capilla
de San José, próxima al presbiterio en el lado del evangelio y construida
hacia 1540. Estructurada a modo de gran arcosóleo, las jambas del mismo se
decoran con los respectivos altorrelieves de san Pablo y San Pedro, mientras la altura
correspondiente al arco se decora con dos cariátides,
y el conjunto queda rematado por un ático que preside una escultura de la
Virgen madre.
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